Cuando un servidor público -gobernador, diputado o alcalde- realiza bien su trabajo y responde positivamente a la ciudadanía que le brindó su confianza, hay toda la razón para buscar la reelección; pero cuando sucede lo contrario, es decir cuando, ese servidor público, es ineficaz, ineficiente, opaco y alejado de las necesidades de la sociedad, no se justifica que busca reelegirse.
Esto, lo segundo, precisamente ocurre con Juan Gabriel Molinero Villaseñor, alcalde de Charo por Movimiento Ciudadano (MC) o Movimiento Criminal, como lo llama Memo Valencia.
Molinero Villaseñor llegó a la alcaldía de Charo prometiendo llevar ese municipio, prácticamente, a niveles de primer mundo, pero se quedó corto, muy corto, porque ha incumplido y, en cambio, ha recibido señalamientos por manejos indebidos en la ejecución de obras.
Desde el Congreso del estado existen señalamientos en el sentido de que, en Charo, con Juan Gabriel Molinero Villaseñor como alcalde, se hay deficiencias en obras, son de mala calidad y hay sobre precio en las mismas, eso se traduce en corrupción y mal, pésimo, manejo de los recursos públicos.
Habría que ver si desde el Legislativo Antonio Carreño Sosa o Grecia Aguilar Mercado alzan la voz y defienden a su coequipero de Movimiento Criminal, perdón Movimiento Ciudadano.
Y volviendo con Juan Gabriel Molinero Villaseñor dentro de esas obras con sobre precio habrían sido ejecutadas por una empresa del propio alcalde. Esto, sin duda, tiene que aclararse.
Y pese a esos señalamientos Juan Gabriel Molinero Villaseñor ya está trabajado para buscar su reelección, una reelección que no se justifica por ninguna parte porque tiene mucho que aclarar, y, para coronar su torpeza e ineficiencia, recientemente el IEM lo sancionó por la difusión anticipada y extemporánea de su primer informe de (des)gobierno.
Charo, definitivamente, no merece tener un oscuro, opaco alcalde como Juan Gabriel Molinero Villaseñor.


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