Por: Salvador Hurtado
Hay que recordar cómo se encumbro Clara Brugada sobre todo cuando participó en las elecciones internas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) por la candidatura de Iztapalapa en el 2009 contra su oponente, Silvia Oliva Fragoso, donde ganó con una diferencia de votos significativa. Sin embargo, su oponente impugnó el proceso ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el cual, anuló la designación de Brugada como candidata a la entonces jefatura delegacional.
Fue entonces cuando se dice que el Licenciado Andrés Manuel López Obrador en ese tiempo el más influyente del PRD, conoció a Rafael Acosta Ángeles mejor conocido como “Juanito”, quien militaba en el Partido del Trabajo. Total que AMLO dio su apoyo a Rafael mejor conocido como bajo la promesa de que, en caso de ganar las elecciones en Iztapalapa, declinara a favor de su amigocha Clara Brugada.
Luego de unos pocos días de campaña, el tal Juanito ganó la elección como jefe delegacional de Iztapalapa y, bajo el cargo, nombró a Clara Brugada como directora Jurídica y de Gobierno; sin embargo, en distintas ruedas de prensa, Acosta Ángeles dio a entender que no cumpliría su promesa de dejar el cargo.
Tiempo después, Acosta Ángeles alias se reunió con “el especialista” Marcelo Ebrard, entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, y más a huevo que de ganas solicitó una licencia para separarse del cargo por motivos de salud. No fue sino hasta el 10 de diciembre de 2009 cuando Juanito propuso a Clara Brugada como su reemplazo ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, lo que la llevó a convertirse en alcaldesa de Iztapalapa.
Hay que recordar que a 22 días de las elecciones, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó la candidatura de la perredista Clara Brugada, amigazasa del Licenciado, en la delegación Iztapalapa, en una decisión que reavivó la guerra tribal en el seno del PRD. En un resolutivo avalado de manera unánime, el TEPJF dio el triunfo en las internas perredistas, celebradas el 15 de marzo de ese año, a Silva Oliva Fragoso, de la corriente de Nueva Izquierda (NI). Los magistrados declararon válida la elección luego de anular un porcentaje de casillas que no llegó a 20%, con lo que la diferencia de votos (771) favoreció a Oliva Fragoso.
Ya con la candidatura en la mano, el día de la elección, la abanderada del
(PRD) a la jefatura delegacional de Iztapalapa, Silvia Oliva, emitió su voto y se mostró confiada en ganar la elección, cuya candidatura fue definida en tribunales.
A la misma hora, Clara Brugada, a quien el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le retiró la candidatura perredista para otorgársela a Oliva, también sufragó, acompañada nada más y nada menos de Rafael Acosta “Juanito”, el candidato a la demarcación por el Partido del Trabajo. Como era de esperarse y al puro estilo que los ahora morenitas que tejen como ningunos, el tal Juanito apoyado por Clara Brugada, se perfilo desde un principio como el ganador en la elección para jefe delegacional en Iztapalapa, al registrar 32% de la votación, mientras Silvia Oliva, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), apenas tenía 22%.
Luego del controversial fallo, “Juanito” se vio obligado por el Licenciado a prometer que declinaría al cargo, de ganar la elección, a favor de Clara Brugada como en definitiva ocurrió.
Sin embargo y al puro estilo del tal Gerardo Fernández Noroña o del diputado cero votos Arturo Ávila Anaya a toro pasado y sorpresivamente, “Juanito”, le armo camorra en uno de los actos de campaña en busca del gobierno de la Ciudad de México a la entonces candidata ya con la etiqueta de Morena-PT-PVEM, Clara Brugada Molina, al irrumpir en el ex convento de San Hipólito y gritarle “¡Traidora… me robó Iztapalapa!”, en referencia a la negociación política que llevó a la entonces perredista a gobernar por primera vez esa alcaldía en el 2009.
De inmediato, personal del equipo de seguridad de la candidata comenzó a rodear y empujar a “Juanito” hacia la salida de emergencia.
Entre los empujones y punta pies de los de seguridad, Acosta Ángeles mostró una cartulina donde llevaba pegadas fotografías de 2009 en las que aparece él junto al licenciado Andrés Manuel López Obrador y, Clara Brugada.
“¡Le vengo a recordar a Clara cuando me robó Iztapalapa!”, alcanzó a decir, mientras reclamaba a los de seguridad que lo empujaban y jalaban: “¡calmado güey, bájale de huevos!”. Así lo llevaron hasta la puerta de emergencia del recinto y lo echaron a empujones del lugar. Para muchos el partido morena va en auge y es una opción diferente a los demás partidos, pero en realidad hay cosas igual y mucho peor que en los de otras siglas, imponiendo muy malos esquemas y prueba de ello son la elección interna de candidatos en la cual sobran vicios de todo tipo haciendo pensar que en todo existe un rollo perverso con la complicidad siniestra de los partidos Verde Ecologista y del Trabajo.
Y algo curioso el tal “Juanito”, en un video denuncio a la entonces aspirante al Gobierno de la Ciudad de México, por las agresiones físicas. Sin embargo, lo que llamo aún más la atención es que en sus declaraciones, Acosta no solo acusa de violencia, sino que además cuestiona la nacionalidad de la exalcaldesa y actual jefa de gobierno.
En el video, Juanito expresa: «Este es un mensaje para la salvadoreña Clara Brugada, que hoy su gente me golpeó, más de 15 cabrones me agarraron y también varias viejas». Pero la controversia no termino ahí. El mensaje de Acosta también incluye acusaciones sobre la relación pasada entre él y Brugada, afirmando que fueron pareja sentimental. Sin embargo, lo que resulta aún más intrigante es la referencia a un evento ocurrido hace más de 40 años, cuando, de acuerdo a Acosta, él ayudó a Brugada y a un grupo de más de 20 personas cuando arribaron al país. ¡Échense este trompo a la uña!


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