Morelia, Mich., a 27 de abril de 2026.- El dirigente estatal del PRI Guillermo Valencia Reyes cerró filas en defensa de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, expresó respaldo a la rectora y al secretario general David Ávila, y acusó presiones desde el poder político contra la máxima casa de estudios.
“La Universidad Michoacana no tiene colores”, sostuvo el líder priista, al señalar que la institución enfrenta embates de intereses que —dijo— buscan debilitarla.
En un mensaje con tono político-electoral, Valencia vinculó esa defensa con una nueva etapa de reorganización partidista, al presentar a los “Defensores por Michoacán”, estrategia con la que el PRI busca recuperar estructura territorial y votos perdidos rumbo a 2027.
PRI va por recuperar 650 mil votos
El dirigente recordó que en 2012 el PRI alcanzó 650 mil votos en Michoacán, cifra que planteó como piso de recuperación electoral. Afirmó que la ruta será reagrupar militancia, sumar sectores desencantados y construir una eventual coalición opositora.
“Estamos listos para una gran coalición para barrer a Morena… y si no hay condiciones, estamos listos para competir”, lanzó.
Valencia insistió en que la prioridad es reconstruir la base priista y convertir al partido en opción competitiva frente a Morena.
Otro de los momentos más duros del mensaje fue su crítica a la política de seguridad federal. El dirigente cuestionó que se centre el debate en la presencia de agentes extranjeros en operativos, mientras —afirmó— en Michoacán persisten amenazas del crimen organizado, desplazamiento y uso de explosivos en regiones del estado.
En ese contexto, pidió “colaboración y no simulación” para enfrentar la violencia.
Con referencias a José María Morelos y llamados a la unidad, Valencia planteó que la “batalla” será en las urnas y no descartó una alianza opositora amplia para disputar el gobierno estatal.

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